Cuidado y manejo emocional en tiempos de crisis

“Una visión de la naturaleza humana que pasa por alto el poder de las emociones, es lamentablemente miope”. Daniel Goleman.

Todas las emociones en nuestra vida tienen una función particular… ellas nos dicen, nos comunican y también nos orientan, son como una guía para afrontar los momentos fáciles y difíciles. Por ejemplo: situaciones de crisis económica, discusiones con algún familiar, un ascenso laboral, el nacimiento de un hijo o la pérdida de una mascota.
Así pues, cada emoción nos marca una ruta a seguir, que suele ser aquella que nos sirvió para enfrentar un momento similar en un evento anterior.

Es previsible que ante un evento como una pandemia, sea más difícil para todos manejar nuestras emociones, incluso podemos sentir que perdemos control de ellas. Para comprender esto y regular de mejor manera tus emociones es necesario que sepas que existen dos “partes” u opciones, una es la parte inmadura o infantil, caracterizada por nuestro lado más vulnerable y, por otro lado, la parte más madura, caracterizada por ayudarnos a regular mejor nuestras emociones y mantener un equilibrio de las mismas.

Cuando sentimos que estamos en peligro se activa el conocido “modo supervivencia” en casi todos nosotros, este suele encargarse de cuidarnos de todo peligro y una pandemia en un claro ejemplo.

¿Cómo podemos sentir que regulamos y retomamos equilibrio de nuestras emociones?

● Lo primero que hay que hacer es observar el cuerpo, mantener una postura de curiosidad, detectar y explorar qué emociones sentimos, permitirte sentirlas y aceptarlas como son sin juzgar.
● Nombra todas las emociones que descubras, al hacerte consciente de su presencia es más fácil manejarlas y afrontarlas de modo más amable.
● Recuerda que todos estamos pasando por lo mismo, es decir, es natural que todos experimentemos sensaciones de miedo, angustia o incertidumbre, por eso es importante reconocerlo y saber que no estamos solos. Habla con otras personas y comprueba que no eres el único.
● Mantén contacto con las personas que te hacen sentir bien y fuerte, establece un rol de llamadas a tus seres queridos
● Realiza un calendario de actividades que disfrutes y te hagan sentir en contacto contigo pero que, sobre todo, te hagan sentir que puedes sacar y desahogar lo que sientes. Por ejemplo: cantar en la regadera, hacer jardinería, ordenar un cajón, realizar manualidades, jugar con tu mascota, pintar o escribir.
● Por difícil que parezca, conserva una postura y actitud positiva, esto te permitirá entender que todo cambio trae consigo oportunidades y aprendizajes.