Resiliencia

La resiliencia es la capacidad que tenemos para adaptarnos de manera eficiente a las dificultades que enfrentamos en la vida, de tal manera que no solo salgamos bien librados sino también fortalecidos. Ser resilientes nos protege de distintas afecciones de salud mental como la depresión y la ansiedad. Ayuda pensar cómo fue que afrontamos situaciones difíciles en el pasado, qué fortalezas o habilidades nos sirvieron en tiempos difíciles y ver en qué medida podemos seguir haciendo uso de ellas. La resiliencia consiste en saber darle otro significado al dolor, la derrota o el sufrimiento y transformarlo todo en una oportunidad de desarrollo personal.

Características que favorecen la resiliencia:

  • Introspección: capacidad de autoobservarse y conocerse a sí mismo.
  • Motivación: facultad de atribuirle sentido a la propia vida.
  • Autoregulación emocional: capacidad de afrontar la vida al controlar nuestras emociones
  • Independencia y autonomía emocional: tener la facultad de fijar límites entre uno mismo y lo que sucede alrededor.
  • Confianza en uno mismo y en los recursos propios.
  • Capacidad para relacionarse: habilidad para desarrollar vínculos afectivos con otras personas creando relaciones estables.
  • Actitud positiva y optimismo: capacidad para resolver problemas de forma creativa y desde la esperanza.
  • Sentido del humor: para resolver problemas relativizando y sabiendo encontrar la parte cómica aun en la propia problemática.
  • Colaboración y compromiso: comprometerse con los propios valores y ayudar a los demás.
  • Ética y coherencia: mantener una coherencia entre lo que se piensa y lo que se actúa.

Si alguien tiene la predisposición de ser resiliente, significa que tiene mayor capacidad para mantener estabilidad y bienestar físico y psicológico para poder enfrentar los retos que le presente la vida. Si por el contrario, alguien es poco resiliente, quizá se concentrará con mayor facilidad en la parte negativa de la situaciones que enfrenta, sentirá más preocupación y malestar y sus estrategias para sobrellevarlas serán poco adecuadas. Asimismo, es más probable que padezca de ansiedad y depresión a lo largo de su vida.

Esta emergencia sanitaria que nos ha tocado vivir como humanidad, seguramente provocará cambios en todas las áreas. Unos serán más fáciles de afrontar que otros, pero la manera y la actitud con la que lo hagamos podrá ser determinante. Idealmente esta pandemia nos permitirá ser más conscientes de nuestras acciones, más comprometidos con la naturaleza y nuestro ambiente, así como más considerados con el prójimo. Quizá adquiramos mayor compasión y más sentido de comunidad. México es un país resiliente que sabe reconstruirse y resignificar los eventos de su historia.