Tristeza

La tristeza, como todas las emociones, tiene una función y una de las principales es la de adaptarse a cualquier pérdida significativa. La tristeza produce una sensación de reducción de energía y entusiasmo por actividades de la vida que nos parecían placenteras, y suele hacer el metabolismo más lento. El aislamiento introspectivo que produce ofrece la oportunidad de llorar, pensar y comprender la situación para poder retomar energía y planificar un nuevo comienzo. Este tipo de tendencias están moldeadas también por nuestra experiencia de vida y cultura; por ejemplo, la pérdida de un ser querido nos puede doler, pero el significado que tendrá va a depender de las creencias y el bagaje personal.

Es posible que debido a la contingencia sanitaria puedas sentirte triste, desganado o abrumado; quizás sientas que el día pasa más lento o que no tienes la energía de siempre. Estas son reacciones esperadas en esta situación y esta emoción sin duda pasará, así funcionan las emociones, vienen y van…

Existen formas de cuidado propio y de regulación emocional que te pueden ayudar durante la contingencia:

  • Una idea clave es que si tienes ganas de llorar, lo hagas. Recuerda que todas las emociones tienen una función y las que no se expresan pueden presentarse mediante síntomas físicos como migraña, gastritis, sensación de hormigueo, entre otras.
  • Si presentas dificultad para expresar tu emoción recurre al arte, dibuja lo que se te antoje, también puedes cantar con todas tus fuerzas o ver una película que te ayude a desahogarte.
  • Acepta la emoción como lo que es, verás que, así como viene también se irá; ninguna emoción es eterna.
  • Cuida tu salud física, duerme lo suficiente y maneja el mismo horario para acostarte y levantarte.
  • Haz ejercicio físico para estimular la producción de neurotransmisores como: endorfinas, dopamina, oxitocina, serotonina… conocidas también como hormonas de la felicidad.
  • Cuida tu alimentación, come alimentos saludables y evita las cafeínas, teínas y alimentos con azúcar refinada para evitar sentirte ansioso.
  • Evita o reduce el consumo de tabaco, alcohol y drogas. Muchas de estas sustancias son depresoras del sistema nervioso.
  • Limita la cantidad de tiempo que estás expuesto a medios de comunicación y a noticias catastróficas.
  • Mantente ocupado, con una actitud y mentalidad positiva, reflexiona sobre todo aquello que disfrutas y te genera alegría y placer
  • Evita aislarte en la medida de lo posible. Conéctate con otros y mantente en constante comunicación con tus seres queridos.

Si sientes que la tristeza te sobrepasa y presentas pérdida por el placer de la vida, cambios drásticos en el estado de ánimo, cambios en tus hábitos de alimentación y sueño o pensamientos de muerte, habla con alguien de tu confianza y busquen apoyo de un profesional en el área de salud mental o consulta a uno de nuestros psicólogos en línea, ellos te pueden apoyar.

Si necesitas apoyo para tratar este tema puedes hacerlo con nuestros psicólogos en línea.