Violencia intrafamiliar

“El problema de la violencia no está sólo del lado del perpetrador y de las víctimas, también está en quienes se muestran indiferentes a ella”. (Osorio, 2014)

Definiciones de violencia:

El término violencia se refiere al “uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas posibilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones”. (OMS 2002)

La violencia “…es el tipo de interacción humana que se manifiesta en aquellas conductas o situaciones que, en forma deliberada, aprendida o imitada, provocan o amenazan con dañar o someter gravemente, ya sea física, sexual o psicológicamente, a una persona o a una colectividad, afectándolas hasta el punto de limitar sus potencialidades”. (Osorio, 2014)

La violencia implica siempre abuso de poder hacia otra persona que está en posición de desventaja o cualquier acción o inacción que tiene la finalidad de causar daño a otro ser humano.

Conviene resaltar la distinción entre agresión y violencia, ya que esta última se distingue por su intencionalidad y daño como consecuencia del acto agresivo.

Lo cierto es que la violencia en sus distintas manifestaciones merma profundamente la integridad y la dignidad de las personas, origina resentimientos, odio, a veces deseos de venganza, así como la voluntad de manifestarlos. De ahí la conocida frase de “violencia genera más violencia”.

Existen dos grandes factores que propician la aparición de conductas violentas:

  • La carencia de recursos: económicos, habitacionales, laborales, sociales, etcétera.
  • Las dificultades emocionales: falta de empatía, frialdad emotiva, problemas de identidad, baja autoestima, etcétera.

La violencia familiar es un problema social que afecta a un alto porcentaje de familias de cualquier comunidad, en todos los niveles económicos.

Actos de violencia según la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2002:

  • Físicos
  • Sexuales
  • Psicológicos
  • Emocionales
  • Materiales (económicos)
  • Basados en las privaciones o el abandono (negligencia)

La violencia familiar también es:

  • Abuso de poder, sobre personas percibidas vulnerables dentro del núcleo familiar pues está asociada con el género y la edad.
  • Una forma de violencia estructural, pues para que ocurra es necesario cierto nivel de aceptación y tolerancia social.
  • Un problema que no excluye cultura, raza, sexo, clase social ni edad.
  • Un conjunto de distintas formas de relación abusiva que caracterizan de modo permanente o cíclico al vínculo intrafamiliar y alude, por tanto, a todas las formas de abuso que tienen lugar en las relaciones entre los miembros de una familia.

Tipos de violencia intrafamiliar y su ciclo de desarrollo

¿La familia puede favorecer o evitar la violencia?

En teoría, la familia constituye el compromiso social más firme de confianza, protección, apoyo mutuo y amor que existe entre las personas. Sin embargo, ocurre que sus miembros sufren peleas y desencuentros violentos.

Consecuencias de la violencia familiar:

  • Una de las más importantes es la transmisión intergeneracional de ésta al presenciarla, en el caso de los niños para repetir las pautas de conducta cuando crezcan y en el caso de las niñas, para asumir un papel pasivo en su aceptación.
  • Predice la aparición de diversos problemas emocionales, cognitivos y de conducta, tanto a corto como a largo plazo. Sin embargo, una interpretación positiva de la violencia familiar, como lo que no se quiere vivir, podría anular o impedir su repetición.
  • Puede producir manifestaciones violentas dentro y fuera de la familia, como la violencia entre iguales, ya sean niños o adolescentes.

 Violencia en la pareja

En este tipo de violencia a veces el daño es visible cuando es físico y deja marcas en el cuerpo; otras veces, se trata de daño psicológico y puede pasar desapercibido por la víctima. El daño psicológico suele darse a través de burlas, bromas ofensivas, humillaciones, amenazas, rechazo o negligencia. La indiferencia, el desinterés y la apatía hacia la vida de uno de los miembros de la pareja son igualmente formas de violencia que dejan heridas y merman el equilibrio emocional y psicológico de la persona.

En general, la presencia de maltrato incrementa el riesgo de posteriores malos tratos por las mismas personas u otras de la propia familia y por personas externas de la familia conocidas o desconocidas.

Mitos sobre la violencia familiar y de pareja:

  • Sólo sucede en entornos socioeconómicos bajos.
  • La víctima miente y fantasea.
  • La familia es el entorno ideal.
  • Las víctimas merecen el maltrato.
  • Los niños mienten con respecto al maltrato.
  • Las víctimas provocan al agresor.
  • Si pasara en nuestro entorno, nos daríamos cuenta.
  • Las manifestaciones de violencia son muy poco frecuentes.
  • Las causas son el alcohol y las drogas así como los trastornos psiquiátricos.
  • No es obligatorio denunciar la violencia familiar.

¿Te encuentras en peligro? Si necesitas ayuda urgente, llama al: 216 4757 y lada sin costo 800 008 3568. También puedes pedir apoyo en esta plataforma, aquí podemos leerte y asesorarte.

OJO: recuerda que el o la agresora pudiera revisar tu historial de navegación, bórralo siempre, esto es para protegerte más a ti y a los tuyos.

Sabemos que el aislamiento es una situación que incrementa el riesgo de las personas que viven violencia en casa; el o la agresora suelen ser personas con las que comparten vivienda o personas cercanas; ante dicha situación queremos que recuerdes que ¡no estás sola!

Si detectas algún acto de violencia, por mínimo que sea, ya sea contra ti o contra algún menor o persona vulnerable, puedes seguir los estos pasos:

  • Evita minimizar cualquier forma de violencia o agresión, ésta podría empeorar.
  • Identifica una zona segura en casa.
  • Diseña un plan de seguridad, si tienes hijos, inclúyelos en tu plan, enséñales cómo pueden ponerse a salvo también, memoricen el número de emergencia, tu dirección o número telefónico.
  • Informa a tus vecinos de confianza y establezcan una señal o palabra “clave” para que te auxilien o llamen a la policía en caso de ser necesario; igual puedes compartir esa palabra con tus hijos.
  • Prepara una mochila con algo de ropa, documentos oficiales y medicamentos necesarios para ti, tus hijos o familiares, así como los números de emergencia que puedas necesitar al salir de casa. En la medida de lo posible, ten dinero en efectivo contigo.
  • Ante un evento de violencia, evita estar cerca de objetos punzocortantes o pesados, aléjate de la cocina y de los baños, sal de tu casa con tus hijos y grita fuerte si es necesario.
  • A través de Whatssap o Telegram, crea un chat o grupo de apoyo con tres personas de tu confianza, mantengan constante comunicación y establezcan un ícono o palabra clave para utilizar en caso de encontrarte en una situación de peligro, esto es con la finalidad de que puedan apoyarte en caso de que tu no puedas.
  • Confía en tu intuición y haz lo que consideres necesario para protegerte y sobrevivir.
  • En cuanto se te presente una oportunidad, pide apoyo, por favor no dudes en denunciar y buscar ayuda.
  • Para recibir asesoría y apoyo puedes pedir ayuda en esta plataforma, envía tu ubicación o dirección y te ayudaremos a diseñar un plan específico manteniendo como prioridad tu seguridad y la de los tuyos.

Si necesitas apoyo para tratar este tema puedes hacerlo con nuestros psicólogos en línea.