Técnicas de respiración

Una muy buena manera de ayudarte a controlar tus emociones e incluso a relajar tu cuerpo y tu mente es a través de la respiración. Lo primero que hay que hacer para que estas técnicas funcionen es buscar un lugar tranquilo y encontrar una posición que te acomode. Comienza a respirar lenta y profundamente mientras llevas toda tu atención a este proceso. No importa si te distraes, siempre puedes volver a empezar.

La respiración diafragmática consiste en inhalar contando cuatro segundos, sostener por tres o cuatro segundos y exhalar lentamente por otros cuatro segundos. Mientras lo haces, asegúrate de que tu abdomen se infle de aire cuando inhales y se desinfle cuando exhales. Observa este proceso con atención y concéntrate en él, repítelo alrededor de diez veces y verás como pronto comienzas a relajar tu cuerpo y tu mente. Recurre a esta técnica cuando sientas la necesidad de calmar tus emociones o simplemente cuando busques un espacio para relajarte.